Visitas guiadas - Turismo Sallent de Gállego

Vaya al Contenido

Visitas guiadas

Qué hacer
¿Quieres disfrutar de nuestras visitas guiadas?
Visitas guiadas en Sallent de Gállego durante los meses de julio y agosto.
-Lunes 10:00 a 11:30h
-Miércoles 11:30 a 13:00h

La ruta cominenza en la oficina de turismo.
Se recorrerán las calles de Sallent visitando los principales monumentos.
Conoceremos el modo de vida, sus tradiciones, así como algún dato histórico.
Subiremos al mirador de San Mamés donde conocermos la historia del pueblo de Lanuza, disfrutaremos de las vistas y visitaremos uno de los búnkeres de la famosa Línea P o Línea Pirineos que recientemente ha sido acondicionado para poder visitarlo.
Para finalizar la ruta, visitaremos la Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción.

Se necesita inscripción previa:
-En la oficina de turismo.
-Por teléfono: 974 488 012

UN PASEO POR LA HISTORIA

Nueva ruta guiada desde la frontera del Portalet
Se realizará todos los jueves de julio y agosto a las 10.30h

Se necesita inscripción previa:
-En la oficina de turismo.
-Por teléfono: 974 488 012


Partiendo de la frontera del Portalet y a través de un sencillo recorrido entre praderas disfrutando del paisaje, su flora y fauna ,quizás tengamos la suerte de poder ver alguna marmota. En unos 40 minutos llegaremos a una caseta de pastores donde conoceremos la vida pastoril de nuestros antepasados.

 
LAS CASETAS PASTORILES

Las casetas pastoriles también llamadas tenas se emplearon durante siglos para refugio de los pastores ,  aunque también tuvieron otros usos como lugar para esconderse cazadores, furtivos, contrabandistas,etc.
Están construidas con piedra seca y tienen falsa bóveda, forma circular, algunas son cuadradas apoyadas en ladera, pared, catarra o cueva .
  
Dentro de las casetas-tenas hay un pequeño hueco para guardar la comida y los enseres. El hueco de entrada a la caseta suele ser muy pequeño para mantener el calor interior y evitar que animales mayores puedan entrar y no tienen ventanucos salvo alguna excepción. La falsa cúpula de losas a menudo la cubrían con tasca para que el agua resbalara por la hierba.
  
Solían orientarse hacia el este, pero si estaban hechas en pared, roca, etc., se tenían que adaptar al terreno.
En Sallent de Gállego se contabilizan en fincas 82 casetas, en Lanuza 20 y en el quiñon Sallent y Lanuza monte común 55.
La distribución de las majadas con sus casetas entre los diferentes ganaderos interesados en subir sus ganados a la alta montaña se hacía normalmente mediante sorteo.
Debido al desuso de estas casetas ,muchas de ellas están en ruina o semiruina ,pero aún tenemos el privilegio de poder apreciar alguna de ellas en buen estado.
En Sallent se ha reconstruido la caseta que se encontraba en la pecariza de Pedro Juan.
La arquitectura de “la piedra seca” como son estas casetas es Patrimonio de la humanidad.
Desde el mismo punto, hablaremos de las explotaciones mineras más recientes como son las minas de carbón y las de espato flúor (fluorita) que tenemos enfrente.

 
LAS EXPLOTACIONES MINERAS

En 1930, se conocían dos explotaciones del subsuelo activas en Sallent de Gállego, rico en ciertos minerales.
  
La mina de carbón que se encontraba en un cono de deyección de los picos de Troya y Lapazuso. El mineral se extraía en carretillas al exterior y mediante un teleférico se trasportaba hasta la carretera y desde allí se llevaba hasta la tierra baja.
La empresa minera pagaba un canon pequeño al ayuntamiento, y a cambio el pueblo tenía derecho a picar gratis el carbón para casa.
También se explotaba una mina de espato flúor o fluorita.
La fluorita está formada por la combinación de los elementos calcio y flúor.
Esta mina se encontraba en el entorno del  collado de El Portalet, era relativamente pequeña pero proporcionaba fluorita de calidad óptima.
Estos minerales que se extraían se empleaban en la industria óptica y también en la siderurgia para endurecer el acero.
 
Ninguna de estas dos minas se sigue explotando en la actualidad.
Seguiremos andando unos metros más adelante desde donde contemplaremos el collado de Peiralun o puerto viejo. Es una cima fronteriza lugar de paso de los contrabandistas de antaño.
  

 
El CONTRABANDO

 
El antaño comercio libre entre los naturales de los altos valles, incluso en tiempos de guerra, se fue convirtiendo paulatinamente en una actividad contrabandista o ilegal conforme los Estados delimitaban las fronteras y fiscalizaban los movimientos de mercancías y personas entre ambas vertientes pirenaicas. De esta forma se convirtió en contrabando ilegal lo que hasta ese momento había sido un comercio floreciente y permitido.
La gran aventura del contrabando, sobre todo en Aragón, no comenzará hasta el siglo XIX, cuando el Estado, que comprueba constantemente la ineficacia de las leyes penales y el trabajo del ejército, crea una ley aduanera definitiva y un cuerpo paramilitar para hacerla cumplir.
En la vigilancia de la línea fronteriza de Sallent aprovecharon viejas edificaciones en desuso, como por ejemplo el hospital románico de Socotor, para convertirlo en puesto de carabineros. Desde allí controlaban los pasos del Portalet y Peiralún o Puerto Viejo, empleando este último habitualmente antes de la construcción de la carretera. También había cuarteles en el pueblo, el Portalé y en la casilla de Formigal (hoy desaparecida).
Peiralún es una cima fronteriza entre España y Francia, se encuentra a 2100 m de altitud muy cerca de Portalet, donde podemos observar la muga 311, que era  uno de los puntos que separaba los dos países.
El género que se pasaba de contrabando variaba mucho según las circunstancias y las necesidades de las dos naciones objeto de tráfico.
Se pasaban a España telas, estopas, tocino, esquilas, caballar, cerdos; más tarde bacalao, sardinas saladas, manteca y queso.
A Francia se llevaban medias, lanas, aceite, vino y sal.


 


 


 


 


 



 





Regreso al contenido